A fecha de hoy no es novedad: el Tribunal Supremo ha declarado que el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores no obliga a las empresas a registrar la jornada de los trabajadores

…y todos hemos respirado aliviados y hemos aparcado una cuestión que nos ha preocupado de forma muy importante durante todo el año 2016 y parte de 2017. Todos los problemas prácticos de aplicación de dicha medida (no pocos) han sido relegados a un segundo plano.

Pero ¿seguro que debemos olvidar la obligación de registrar la jornada sin más? Mi opinión es que eso sería un error a medio o largo plazo. A continuación resumo los fundamentos del Tribunal Supremo y expongo algunas consideraciones para reconsiderar la situación.

Adelanto que se trata de una entrada más larga de lo habitual en el blog de derecho laboral, por la complejidad y el interés de la materia.

1.- Los antecedentes

Por ser los hechos bastante conocidos, la referencia a continuación será breve, si bien a efectos de las consideraciones que se harán más adelante, resulta necesario transcribir algún pasaje de forma íntegra:

.- La empresa y los trabajadores llegaron a un acuerdo relativo a determinados horarios. En relación con el cumplimiento de los mismos, la entidad venía registrando las ausencias de los trabajadores, pero no la jornada realizada.

.- Los representantes de los trabajadores solicitaron el establecimiento de un sistema de registro de la jornada, habiéndose denegado por la entidad empleadora.

.- La Inspección de Trabajo también tuvo su participación en el asunto: emitió informe, constatando que en la empresa no había registro diario de jornada, lo cual le impidió constatar la denuncia sobre si se realizaban o no horas extraordinarias. En consecuencia, inició el correspondiente expediente sancionador por la falta de registro diario de jornada. Asimismo, en diversas ocasiones se requirió a la empresa para que implantara un sistema de registro diario de jornada, por cuanto su inexistencia impedía constatar si se producían o no prolongaciones de jornada.

.- La empresa no notificaba a los representantes de los trabajadores la información mensual sobre horas extraordinarias.

.- Diversos sindicatos inician un conflicto colectivo frente a una entidad bancaria. Lo que solicitan en su demanda es que se declare: «La obligación de que la empresa (…): (1) establezca un sistema de registro de la jornada diaria efectiva que realiza la plantilla, que permita comprobar el adecuado cumplimiento de los horarios pactados, tanto en el convenio sectorial como en los pactos de empresa que sean de aplicación, (2) así como que proceda a dar traslado, a la representación legal de los trabajadores, de la información sobre las horas extraordinarias realizadas, en cómputo mensual, de acuerdo con lo previsto en el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores y en la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 1561/1995 y en el artículo 32.5 del Convenio Sectorial de Ahorro».

La numeración en negrita incluida en el párrafo anterior es mía y es muy relevante, como se verá más adelante.

2.- La sentencia de la Audiencia Nacional sobre el registro de la jornada

Sobre la base de los antecedentes referidos, con fecha de 4 de diciembre de 2015, la Sala de lo Social de la Audiencia Nacional dictó sentencia estimando la demanda y condenando a la empresa «a establecer un sistema de registro de la jornada diaria efectiva que realiza la plantilla, que permita comprobar el adecuado cumplimiento de los horarios pactados, tanto en el convenio sectorial como en los pactos de empresa que sean de aplicación, así como que proceda a dar traslado a la representación legal de los trabajadores de la información sobre las horas extraordinarias realizadas, en cómputo mensual, de acuerdo con lo previsto en el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores y en la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 1561/1995 y en el artículo 32.5 del Convenio Sectorial de Ahorro».

…y surgieron los problemas de aplicación…y las dudas interpretativas.

3.- La sentencia del Tribunal Supremo sobre el registro de la jornada

La sentencia del Tribunal Supremo es clara y deja poco lugar a la interpretación al concluir que: «el artículo 35.5 del ET no exige la llevanza de un registro de la jornada diaria efectiva de toda la plantilla para poder comprobar el cumplimiento de los horarios pactados, cual establece la sentencia recurrida» (Fundamento Jurídico Quinto).

La sentencia lleva a cabo un excelente (y muy valioso) trabajo de aplicación de las normas hermenéuticas al artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores para llegar a esa conclusión.

Así comienza atendiendo al tenor literal del precepto, acompasado con los antecedentes históricos y legislativos, la interpretación lógico sistemática y el contexto y finalidad de la norma (recomiendo su lectura, porque resulta muy útil tanto para el caso del registro de horas, como para adoptar una metodología de interpretación de cualquier precepto). Complementa el anterior estudio interpretativo con un certero estudio de la jurisprudencia sobre el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores.

De todo lo anterior se concluye que «el artículo 35.5 sólo obliga, salvo pacto que amplíe ese deber, a llevar el registro de las horas extras realizadas y a comunicar a final de mes su número al trabajador y a la representación legal de los trabajadores el número de horas extras realizadas, caso de haberse efectuado».

Además, por si no fuera suficiente, el Tribunal Supremo también declara que «la falta de llevanza, o incorrecta llevanza del registro, no se tipifica por la norma como infracción de forma evidente y terminante, lo que obliga a una interpretación restrictiva y no extensiva de una norma sancionadora como la contenida en el artículo 7.5 del RDL 5/2000, de 4 de agosto, sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, norma cuya naturaleza sancionadora impide una interpretación extensiva del art. 35.5 del ET».

…y… ¿llega la tranquilidad?

Si sólo leemos el texto de la sentencia, desde luego, la misma es concluyente. No existe la obligación legal de registrar la jornada y, la no llevanza del mismo no es sancionable… ex artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores (este último es un matiz relevante).

Sin embargo, si vamos más allá, encontramos alguna preocupación: de momento, el Tribunal Supremo ya declara que es «cierto que de “lege ferenda” convendría una reforma legislativa que clarificara la obligación de llevar un registro horario y facilitara al trabajador la prueba de la realización de horas extraordinarias» (Fundamento Jurídico Quinto).

Además, el Tribunal Supremo da otro aviso, en este caso procesal, al afirmar que «la solución dada no deja indefenso al trabajador a la hora de probar la realización de horas extraordinarias, pues a final de mes la empresa le notificará el número de horas extras realizadas, o su no realización, lo que le permitirá reclamar frente a esa comunicación y a la hora de probar las horas extraordinarias realizadas tendrá a su favor del artículo 217-6 de la LEC, norma que no permite presumir la realización de horas extras cuando no se lleva su registro, pero que juega en contra de quien no lo lleva cuando el trabajador prueba que si las realizó».

Y más preocupante aún es uno de los votos particulares de la sentencia, como vemos en el siguiente apartado.

4.- Los votos particulares: Las consideraciones del Magistrado Antonio V. Sempere Navarro

Normalmente no hago referencia a los votos particulares, pero en este caso hay uno de ellos que merece reflexionar y que me genera intranquilidad respecto a este asunto, y su futuro devenir no sólo legislativo, sino incluso judicial.

Los votos particulares primero y tercero disienten de la interpretación que la mayoría de la Sala hace del artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores. Como ya he dicho, en mi opinión, el trabajo de interpretación de dicho precepto es concienzudo, detallado y acertado.

Sin embargo, el segundo voto particular (del Magistrado Antonio V. Sempere Navarro) me genera preocupación sobre un posible cambio de criterio judicial en un plazo no necesariamente largo.

Decía al inicio de la entrada que el suplico de la demanda (y su división en dos puntos) era muy relevante a los efectos de las consideraciones contenidas en la sentencia del Tribunal Supremo. Lo vuelvo a trascribir para mayor comodidad:

.- Que se declare «la obligación de que la empresa (…): (1) establezca un sistema de registro de la jornada diaria efectiva que realiza la plantilla, que permita comprobar el adecuado cumplimiento de los horarios pactados, tanto en el convenio sectorial como en los pactos de empresa que sean de aplicación, (2) así como que proceda a dar traslado, a la representación legal de los trabajadores, de la información sobre las horas extraordinarias realizadas, en cómputo mensual, de acuerdo con lo previsto en el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores y en la Disposición Adicional Tercera del Real Decreto 1561/1995 y en el artículo 32.5 del Convenio Sectorial de Ahorro»

Lo que se sostiene en este voto particular es que la fundamentación jurídica de la sentencia y la interpretación del artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores es correcta… pero que, sin embargo, la cuestión planteada por los sindicatos en el primer punto del suplico de la demanda no tiene que ver con el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores…y bien leído, eso es cierto.

La referencia al citado artículo se incluye respecto de la obligación de realizar las horas extraordinarias, no en cuanto a la obligación de llevar un registro de la jornada por parte de la empresa… y eso también es cierto.

Y teniendo en cuenta lo anterior, sostiene el Magistrado Antonio V. Sempere que «la respuesta a la petición formulada por los sindicatos no debiera haberse agotado en el examen sobre el alcance del artículo 35.5 ET. Aunque del mismo no derive la obligación ni de crear un registro, ni de registrar la jornada diaria en sitio alguno, recordemos que lo solicitado es que el empleador establezca un sistema de registro de la jornada diaria efectiva, que permita comprobar el adecuado cumplimiento de los horarios pactados. En esencia, creo que esa petición merece respuesta a partir de fundamentos jurídicos diversos al art. 35.5 ET en su actual redacción y ubicación».

Y los fundamentos jurídicos que considera que podrían haber fundado la sentencia son fundamentalmente la obligación de abonar una remuneración adecuada a la jornada efectivamente realizada, la normativa de prevención de riesgos y bienestar laboral y la necesidad de control sobre el tiempo de trabajo (no sólo para conocer las horas extraordinarias realizadas, sino incluso para comprobar que se cumplen las jornadas máximas legales).

Y sobre la base de dichos fundamentos jurídicos, a criterio del Magistrado, la empresa vendría obligada a controlar, comprobar o fiscalizar el desarrollo de la actividad laboral de sus empleados cuando los mismos están sujetos a control horario. Sólo si la empresa implementa un sistema de control horario será posible determinar si cada uno de los trabajadores en concreto ha superado o no la jornada ordinaria pactada, si está remunerado en concordancia y si se respeta su salud laboral

Por tanto, según este voto particular no es el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores, sino toda una serie de preceptos concordantes, los que fundamentan la necesidad de que la entidad demandada lleve a cabo un control sobre el tiempo de trabajo efectivamente desempeñado por cada uno de sus trabajadores.

5.- Conclusiones

Adelantaba en el título de la entrada que haría referencia a buenas y malas noticias. Y, en efecto, esas son mis conclusiones, la sentencia del Tribunal Supremo tiene unas y otras:

Las buenas noticias:

Tenemos confirmación por parte del Tribunal Supremo, en una excelente sentencia (merecedora de lectura íntegra), de que el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores no conlleva la obligación para la empresa de llevar un registro de la jornada de los trabajadores.

Aquellas empresas que hayan impugnado la imposición de sanciones por no llevanza de registro de jornada ex artículo 35.5. del Estatuto de los Trabajadores y estén en trámite de alegaciones, o incluso en vía judicial, deberían ver estimadas las alegaciones o demanda correspondiente.

Las malas noticias:

En primer lugar, la sugerencia del Tribunal Supremo de regulación de la obligación de llevanza de jornada (“lege ferenda”), puede encontrar respuesta por parte del legislativo.

En segundo lugar, la inexistencia del registro de horas, como ya advierte de forma expresa el Tribunal Supremo, podrá jugar en contra del empresario en caso de reclamación por parte de un empleado.

Y en tercer lugar (y con más probabilidad que los puntos anteriores), creo que es cuestión de tiempo (y poco) que los fundamentos expuestos por el Magistrado autor del segundo voto particular sean acogidos, bien por la Inspección de Trabajo, bien por algunos órganos judiciales y pronto nos encontremos de nuevo con la obligación de llevanza de registro de jornada.

El debate sin duda está abierto y no ha finalizado; entretanto, a pesar de que no sea obligatorio ex artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores, no creo que haya que abandonar la problemática que suscita la obligación de registro de jornada en cada empresa.

6.- Acceso al texto íntegro de las sentencias de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo en materia de registro de la jornada.

Accede aquí a la sentencia de la Audiencia Nacional en materia de registro de jornada (casada).

Accede aquí a la sentencia del Tribunal Supremo en materia de registro de jornada.

7.- Novedades sobre la materia en mayo de 2017

En mayo de 2017 se aprobó una nueva Instrucción de la Inspección de Trabajo. Puedes ver los detalles, así como descargarte el texto de la misma aquí: Descárgate la nueva instrucción de la Inspección de Trabajo sobre el control en materia de tiempo de trabajo y de horas extraordinarias.

Vidal Galindo

Soy un abogado laboralista, de perfil internacional, con visión de negocio y vocación de formación y desarrollo de equipos. Tengo especial experiencia profesional en negociaciones, asuntos colectivos, litigación y asesoramiento a grandes clientes. Soy autor de la gran mayoría de las entradas de este blog. Cuando cuento con ayuda de algún colaborador, reviso y edito completamente la entrada antes de su publicación.

Sobre la obligación de registro de la jornada: buenas y malas noticias

5 thoughts on “Sobre la obligación de registro de la jornada: buenas y malas noticias

    • Vidal Galindo
      27 abril, 2017 a las 23:55
      Enlace permanente

      Hola Cristina! Muchas gracias por tu comentario 🙂

      Responder
  • 25 mayo, 2017 a las 20:36
    Enlace permanente

    Buen compendio normativo y jurisprudencial sobre la NO obligación del Registro de la Jornada ORDINARIA (salvo los casos expresamente indicados en el ET). Gracias Vidal.

    Responder
  • 17 septiembre, 2017 a las 10:27
    Enlace permanente

    El grupo parlamentario socialista ha registrado la proposición de ley para que se regule la obligación del registro de jornada, modificando el art 34 del Estatuto de los Trabajadores. El próximo mes se tomará en consideración en el pleno. Creo que es absolutamente necesario que se imponga está obligación, y que el trabajador pueda demostrar siempre las horas que trabaja. Teniendo en cuenta además la incidencia de la jornada en la prevención de riesgos, en la conciliación y en el aspecto básico de la relación laboral y es la prestación de trabajo por salario, es un tema para mí esencial para erradicar una práctica que ha precarización las relaciones laborales en algunos sectores de forma extrema.

    Responder
    • Vidal Galindo
      25 septiembre, 2017 a las 19:46
      Enlace permanente

      Muchas gracias por la información de primerísima mano, Rocío. Quedo a la espera de novedades y encantado de incluirlas en el blog cuando las haya.

      Un saludo,

      Vidal.

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *