Continúan llegando al Tribunal Supremo asuntos en los que se discute acerca de la legitimación para negociar un convenio de empresa. Hace sólo unos días comentaba dos sentencias recientes al respecto (Convenio colectivo de empresa: Cuestiones de legitimación para su negociación y firma) y ahora vamos con una tercera sentencia que vuelve a analizar un supuesto de legitimación.

Me refiero a la reciente sentencia del Tribunal Supremo de 11 de enero de 2017 (Rec. 24/2016), que confirma la declaración de nulidad íntegra de un convenio de empresa por parte de la Audiencia Nacional.

1.- Los antecedentes de hecho

Los hechos relevantes a los efectos de este comentario fueron los siguientes:

.- El 25 de octubre de 2012 se constituyó en la empresa la comisión negociadora del convenio colectivo. La comisión estaba compuesta por la representación de la empresa y varios representantes de los trabajadores (ocho).

.- El 15 de noviembre del mismo año se dio por finalizado el proceso negociador, firmando el convenio ahora impugnado. Esta misma comisión modificó posteriormente el texto del convenio mediante un nuevo acuerdo.

.- En relación con el ámbito de aplicación del convenio, se acordó que «el presente Convenio establece las bases para las relaciones laborales entre la empresa (…) y sus trabajadores».

.- En cuanto al ámbito personal «el presente Convenio será de aplicación a la empresa (…) y sus trabajadores, dedicados conjuntamente a prestar los servicios externos que se contemplen o puedan contemplarse en su objeto social, así como los propios estructurales de la entidad».

.- Por último, respecto del ámbito territorial, se acordó que «las normas contenidas en este Convenio colectivo nacional serán de aplicación en todos los centros de trabajo que la empresa tiene en la actualidad y los que pueda establecerse en el futuro en todo el territorio español».

.- La empresa tiene varios centros de trabajo (al menos nueve), en los que no hay representación legal de los trabajadores. Además, como hemos visto, se pretende aplicar al convenio también a eventuales centros futuros de la empresa.

El convenio colectivo fue impugnado por dos Federaciones de dos sindicatos más representativos a nivel nacional (UGT y CCOO) ante la Audiencia Nacional, obteniendo una sentencia que declara la nulidad íntegra del convenio.

2.- El principio de correspondencia: declaración de nulidad del convenio

El Tribunal Supremo confirma la sentencia de la Audiencia Nacional, recordando el principio de correspondencia entre la representación social y el ámbito del convenio colectivo. Este principio exige que el ámbito de actuación del órgano de representación de los trabajadores en el ámbito del convenio de empresa se corresponda estrictamente con el de afectación del convenio colectivo.

El hecho de que varios centros de trabajo de la empresa no tengan representación unitaria, no varía las reglas de legitimación para la negociación del convenio colectivo. La inexistencia de representantes legales de los trabajadores en algunos centros no produce el efecto de otorgar legitimación a la representación legal de otro centro de trabajo (en este punto, el Tribunal Supremo recoge doctrina previa, aplicada, por ejemplo, en las SSTS de 20 de junio de 2006, Rec. 189/2004; de 3 de diciembre de 2009, Rec. 84/2008; de 1 de marzo de 2010, Rec. 27/2009; de 29 de noviembre de 2010, Rec. 244/2009; de 24 de junio de 2014, Rec. 225/2013; de 25 de noviembre de 2014, Rec. 63/2014; de 20 de mayo de 2015, Rec. 6/2014 y de 15 de junio de 2015, Rec. 214/2014).

En el presente caso hay centros sin representación legal de los trabajadores, y los representantes de los centros de trabajo que eligieron a la comisión negociadora no podían atribuirse la representación de los trabajadores de otros centros de trabajo distintos. Por ello, carecían de legitimación para negociar un convenio colectivo que pudiera extender su ámbito de aplicación fuera del límite geográfico que se correspondía con su propia representatividad; esto es, no podían negociar un convenio de aplicación a aquellos centros en los que no había representación de los trabajadores, o en centros futuros.

En la situación descrita al inicio, la empresa solo podía negociar con la representación de los centros que si la tenían y limitar el ámbito del convenio a dichos centros. Si hubiera querido negociar un convenio colectivo de ámbito estatal debería haber negociado con las secciones sindicales de empresa (si las hubiera, porque no consta en la sentencia).

3.- Conclusión

En conclusión: la negociación de un convenio colectivo de ámbito geográfico estatal excede de las posibilidades de disposición de una comisión negociadora constituida únicamente con los miembros del comité de empresa de varios centros de trabajo, pero no de todos los que quedarían bajo el ámbito de aplicación del convenio colectivo. Por ello el convenio es nulo.

Vidal Galindo

Soy un abogado laboralista, de perfil internacional, con visión de negocio y vocación de formación y desarrollo de equipos. Tengo especial experiencia profesional en negociaciones, asuntos colectivos, litigación y asesoramiento a grandes clientes. Soy autor de la gran mayoría de las entradas de este blog. Cuando cuento con ayuda de algún colaborador, reviso y edito completamente la entrada antes de su publicación.

Nulidad de convenio colectivo que afecta a centros sin representación legal de los trabajadores

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