Salario indebido y despido procedente

A continuación voy a exponer una sentencia de un caso muy concreto, pero que puede darse en más ocasiones en los mismos o similares términos.

En el presente caso el despido disciplinario no se fundamenta en algo que la empleada haga de forma activa… sino en algo que no hizo. En ocasiones minimizamos las consecuencias de las decisiones que se toman en el ámbito laboral, en especial cuando son decisiones que consisten en no avisar de alguna deficiencia, algún riesgo o, como en este caso, de un claro error por parte de la empresa…

¿Qué fue lo que la empleada no hizo y supuso su despido disciplinario? A continuación lo expongo.

1.- Los hechos básicos del caso: lo que pasó

.- La demandante venía prestando servicios para la empresa desde 2009, con un salario de 1.267,95 Euros al mes.

.- En mayo de 2014, solicitó a la empresa una reducción de jornada por cuidado de hijo menor por un plazo de un año desde el momento de la solicitud. La reducción solicitada (y disfrutada y concedida) fue del 50% de la jornada.

.- La empresa comunicó a la Seguridad Social la reducción de la jornada, si bien continuó abonando a la trabajadora el 100% de su salario durante el año completo. En total, la empresa le abonó un exceso de 7.382,79 Euros.

.- Una «agravante» en este caso (si bien no tenida en cuenta por el tribunal) es que durante la reducción de jornada de la trabajadora, la empresa contrató (a petición de ella) a su marido para cubrir el 50% de la jornada que la empleada dejaba de trabajar. A pesar de que este hecho no se tiene en cuenta en la sentencia a ningún efecto, evidencia todavía más la diferencia de trato entre la empresa y la trabajadora.

2.- Lo que la empleada no hizo

A pesar de estar recibiendo el salario por la jornada completa durante todo el año, la trabajadora nunca informó a la empresa de este hecho.

Por otra parte, cuando la empresa le reclamó la devolución del importe pagado indebidamente (7.382,79 Euros), ella ofreció hacer dicha devolución a razón de 300 euros al mes (es decir, durante más de 24 meses). La justificación para demorar el reintegro fue que al ser madre de familia no podía afrontar el pago en importes mayores.

3.- La decisión de la empresa: reclamación de cantidad y despido disciplinario

A la vista de los hechos descritos, incluida la negativa a la devolución inmediata o en un periodo de tiempo más razonable, la empresa procedió a reclamar judicialmente el importe a la trabajadora y a comunicarle su despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual.

4.- El devenir judicial del caso

Por lo que respecta al devenir judicial del caso, la demanda fue desestimada por el Juzgado de lo Social, que declaró la procedencia del despido, y posteriormente confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia.

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5.- La resolución del Tribunal Superior de Justicia

El Tribunal Superior de Justicia de Murcia considera que la actora sabía que el cobro de los importes era indebido, puesto que ella misma había solicitado la reducción de jornada.

Asimismo, los hechos de que la actora conociera el error de la empresa desde el segundo mes y no avisara y de que cuando la empresa lo descubre no procediera a la devolución del dinero indebidamente percibido supone una transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza prohibido por el artículo 54.2 del Estatuto de los Trabajadores (además de la normativa convencional).

Por ello, se confirma la sentencia de instancia declarando la procedencia del despido.

6.- Acceso a la sentencia

.- Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Murcia de 29 de marzo de 2017 (Rec. 1026/2016)

Vidal Galindo
Soy un abogado laboralista, de perfil internacional, con visión de negocio y vocación de formación y desarrollo de equipos. Tengo especial experiencia profesional en negociaciones, asuntos colectivos, litigación y asesoramiento a grandes clientes.

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Despido procedente por percibir salario erróneo y no avisar a la empresa
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6 thoughts on “Despido procedente por percibir salario erróneo y no avisar a la empresa

  • 19 septiembre, 2017 a las 11:47
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    A mi modo de ver, me resulta una sanción desproporcionada para la trabajadora si no logra quedar acreditado que ésta era conocedora del error y no hizo nada por evitarlo, aprovechándose además de esta circunstancia de manera intencionada y ocasionando un perjuicio grave para la empresa.

    Por otro lado, parece que no se niega a su devolución, si bien es cierto, que no puede disponer de ese importe de manera inmediata y por ello propone un sistema alternativo de pago.

    Por otro lado, quedaría pendiente de valorar las implicaciones fiscales que pudieran derivarse del caso.

    Un saludo.

    Responder
    • Vidal Galindo
      25 septiembre, 2017 a las 19:43
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      En el presente caso sí queda acreditado que la empleada era conocedora del error y no hizo nada por evitarlo, aprovechándose de la situación… El punto que mencionas del perjuicio es más que interesante, escribiré una entrada al respecto, porque en casos como este no es necesario el perjuicio grave.

      Buen punto también el fiscal… pero supongo que todo se puede regularizar convenientemente.

      Gracias!

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  • 21 septiembre, 2017 a las 10:18
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    Mi pregunta es, el sentido del pronunciamiento judicial hubiese sido el mismo si el despido se hubiese producido durante el disfrute de la reducción de la jornada por cuidado de hijo.

    Responder
    • Vidal Galindo
      25 septiembre, 2017 a las 19:40
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      Es una buena pregunta. En mi opinión, conociendo el caso, creo que el pronunciamiento sí habría sido el mismo puesto que se trata de un despido disciplinario procedente. Pero está bien planteárselo.

      Gracias por tu comentario, Rosario.

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  • 21 septiembre, 2017 a las 11:43
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    Muy buen artículo Vidal. Como siempre, se aprecia un abogado laboralista de verdad, una persona que tiene de primera mano el pulso del día a día en las vicisitudes surgidas dentro del mundo de las relaciones laborales.

    Si algún día necesito un laboralista, recurriría a ti sin dudarlo. 😀

    Un abrazo.

    Responder
    • Vidal Galindo
      25 septiembre, 2017 a las 19:39
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      Muchas gracias por tus ánimos y tus palabras, David! Se agradecen muchísimo.

      Responder

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