Retractar despido o baja voluntaria

Hoy tratamos una cuestión que surge en ocasiones y que, a pesar de existir doctrina unificada por el Tribunal Supremo, sigue generando inseguridades en el día a día: ¿Es posible retractarse de un despido ya comunicado formalmente al trabajador?; y también de la contrapartida… para el trabajador ¿es posible retractarse de una baja voluntaria?

Históricamente, el Tribunal Supremo sostenía un criterio tradicional, según el cual no se podía considerar válida la retractación, ni en el caso de dimisión del trabajador, ni en el caso de despido. En síntesis, el Tribunal Supremo entendía que la retractación de la empresa no era posible porque suponía en realidad un «ofrecimiento de readmisión» y que, en consecuencia, no restablecía de forma unilateral el contrato extinguido. En el mismo sentido, el rechazo por el trabajador de dicho «ofrecimiento de readmisión» no equivalía a una dimisión.

No obstante, en relación con la posibilidad de la empresa de retractarse del despido notificado, el Tribunal Supremo cambió dicho criterio en 2.009. El pronunciamiento que supuso el cambio fue la sentencia de 7 de diciembre de 2009 (Rec. 210/2009).

El Tribunal Supremo analizó el caso de un trabajador a quien, tras sucesivos contratos para obra determinada, se le comunicó la finalización de su contrato con efectos de unos días después. No obstante, al día siguiente de la comunicación extintiva, la empresa se retractó de su decisión. El trabajador se negó a continuar trabajando y pidió que con efectos del día indicado inicialmente por la empresa se liquidara su contrato. El trabajador dejó de asistir a su puesto de trabajo y requirió a la empresa comunicación escrita de la extinción del contrato. La empresa le insistió en que su contrato no se había extinguido y seguía vigente a todos los efectos; dado que el trabajador no volvió a su puesto de trabajo, fue despedido por falta de asistencia al trabajo.

Con base en los anteriores hechos, el Tribunal Supremo declaró lo siguiente:

.- La cuestión de si la retractación es correcta cuando se acuerda antes de la efectividad de la extinción contractual, durante el plazo de preaviso, no había sido resuelta por la Sala, que sólo había resuelto supuestos de retractación tras la fecha de efectos del despido.

.- Sin embargo, la cuestión que se plante en ese momento supone que la empresa se retracta de su decisión de extinguir el contrato mientras la relación laboral se encuentra vigente y el trabajador prestando sus servicios.

.- El preaviso es simplemente un anuncio previo de que próximamente se va a rescindir el contrato, una advertencia legal, por no supone la extinción del contrato en ese momento.

.- Como el contrato permanece vivo hasta la fecha de efectos del despido, la retractación empresarial producida antes de que llegue ese momento es válida y tiene como efecto que el contrato no llegue a extinguirse.

.- Una vez que el contrato se ha extinguido, su rehabilitación requiere la voluntad de las dos partes y no de una sola; por lo que la retractación tras la fecha de efectos no puede ser unilateral.

.- También hay que tener en cuenta que la acción por despido nace a la fecha del cese y antes de que el mismo se produzca no existe derecho a reclamar.

En conclusión: el empresario puede válidamente retractarse de la rescisión del contrato durante el preaviso, momento en el que la prestación de servicios continúa y el contrato sigue vigente.

El empresario puede válidamente retractarse del despido del empleado durante el preaviso. Clic para tuitear

Y como consecuencia al pronunciamiento anterior, unos meses después, el Tribunal Supremo resolvió la cuestión acerca de la posibilidad de un empleado de retractarse de la baja voluntaria notificada a la empresa, concediendo un preaviso. Nos referimos a la sentencia del Tribunal Supremo de 1 de julio de 2010 (Rec. 3289/2009).

En dicha sentencia se resolvió el caso de un trabajador que dirigió a su empresa carta en la que decía que «por la presente pongo de manifiesto mi decisión, libre y voluntaria, de causar baja el próximo día (…)». Durante el preaviso, el empleado envió una nueva carta a la empresa manifestando que «habiendo reconsiderado en estos últimos días mi decisión de causar baja voluntaria en esta empresa (…), les comunico mi deseo de dejar sin efecto la comunicación de dicha baja, encontrándome aún dentro del período de contrato en vigor y habiendo tomado esta decisión antes de que se extinga mi situación contractual». La empresa le contestó en el sentido de que la revocación no era posible, porque ya se habían iniciado los trámites para cubrir su puesto de trabajo. El empleado demandó a la empresa por despido.

El Tribunal Supremo venía considerando hasta ese momento que una vez comunicada, la dimisión del trabajador dotada de eficacia inmediata no es susceptible de retractación posterior, al haber causado estado como acto generador de derechos a terceros, por lo que la misma no puede redundar en perjuicio de éstos, salvo que se pruebe la existencia de alguna deficiencia en el consentimiento.

Sin embargo en este caso, no se trataba de una dimisión inmediata, sino con preaviso; y el matiz es relevante porque:

.- No cabe confundir la dimisión [acto unilateral extintivo] con el preaviso [requisito legal fundado básicamente en las exigencias de la buena fe], que es el que determina -a su término- la «eficacia real» del desistimiento unilateral del trabajador. Son dos fases diferentes, y merecen un tratamiento diferente.

.- El preaviso tiene una doble finalidad: por un lado protege los intereses del empresario, pero por otro, también es mantenible que opera en favor del trabajador, el cual asegura la continuación de la relación laboral durante el periodo del preaviso (lo que puede apoyar también a la posibilidad de rectificación en la decisión adoptada).

.- El principio de conservación del negocio aconseja admitir -al menos en ciertas circunstancias- la retractabilidad en la decisiones extintivas, tanto proceda el desistimiento contractual de la voluntad del empresario, cuanto de la del trabajador.

.- El principio de la buena fe, apoya asimismo la posibilidad de retractación de la decisión de dar por concluido el contrato… teniendo como límite que la retractación no irrogue perjuicio sustancial a la otra parte o a terceros; lo que supone que antes de la rectificación del trabajador el empresario no haya contratado a otro empleado para sustituir al dimisionario.

En conclusión: También en el caso del trabajador es posible retractarse de la notificación extintiva durante el preaviso concedido, si bien el Tribunal Supremo apunta un límite, como es que no se generen daños a terceros (por ejemplo, en caso de que ya se haya llevado a cabo una contratación para cubrir el mismo puesto).

El empleado puede retractarse de la comunicación de su dimisión durante el preaviso, si no se causan daños. Clic para tuitear

Ambas doctrinas, relativas a retractación de empresa y trabajador durante el periodo de preaviso vienen aplicándose desde las anteriores sentencias hasta la actualidad, tanto por el propio Tribunal Supremo, como por el resto de juzgados y tribunales del orden social.

Vidal Galindo

Soy un abogado laboralista, de perfil internacional, con visión de negocio y vocación de formación y desarrollo de equipos. Tengo especial experiencia profesional en negociaciones, asuntos colectivos, litigación y asesoramiento a grandes clientes. Soy autor de la gran mayoría de las entradas de este blog. Cuando cuento con ayuda de algún colaborador, reviso y edito completamente la entrada antes de su publicación.

¿Cabe retractarse del despido? ¿Y de la dimisión?
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